Obsesiones compulsivas
Todos tenemos alguna,
Sería poco honesto no admitirlo, pero...
¿Sabes cuáles son las tuyas?
Si, si...en plural LAS TUYAS.
Porque nunca es una, seamos realistas.
Todo empieza con una repetición exagerada de algo,
una manía esporádica, un pequeño miedo absurdo.
Y finalmente....no suele terminar.
Obsesionarte por afirmar que
-¡si! Habías cerrado la puerta
-¡si! Habías apagado el fuego
-¡si! Las luces están apagadas, el móvil lo llevas encima,
Las uñas bien comidas, el pelo bien manoseado.
Sentarte en la misma silla cada mañana ....tienes seis pero esa es la tuya.
La calle mejor andar por la de la derecha, tu lado de la cama.
Sentarte cara a la puerta de la cafetería y no de espaldas, dejarte el último sorbo del vaso, hacer tres timbrazos en el interfono....no uno ni dos....tres rápidos y cortos.
Si...podrían llamarse manías, pero no nos engañemos, son obsesiones que nos ridmizan....y si no existe la palabra me la invento.
Pero dan lugar a mayores rutinas mecánicas que acaban por abducirnos en unos trajes que no somos nosotros. Y solo si lo reconocemos.....saldremos de ellos.
Con ilusión, ganas, constancia y la humildad suficiente como para reconocerlo, es posible dejar a un lado la tela de araña de nuestras obsesiones maniacas y VIVIR.
¿Serás capaz de apuntar en una lista al menos 3 de ellas y superarlas?
¡SEGURO QUE SI!
Sería poco honesto no admitirlo, pero...
¿Sabes cuáles son las tuyas?
Si, si...en plural LAS TUYAS.
Porque nunca es una, seamos realistas.
Todo empieza con una repetición exagerada de algo,
una manía esporádica, un pequeño miedo absurdo.
Y finalmente....no suele terminar.
Obsesionarte por afirmar que
-¡si! Habías cerrado la puerta
-¡si! Habías apagado el fuego
-¡si! Las luces están apagadas, el móvil lo llevas encima,
Las uñas bien comidas, el pelo bien manoseado.
Sentarte en la misma silla cada mañana ....tienes seis pero esa es la tuya.
La calle mejor andar por la de la derecha, tu lado de la cama.
Sentarte cara a la puerta de la cafetería y no de espaldas, dejarte el último sorbo del vaso, hacer tres timbrazos en el interfono....no uno ni dos....tres rápidos y cortos.
Si...podrían llamarse manías, pero no nos engañemos, son obsesiones que nos ridmizan....y si no existe la palabra me la invento.
Pero dan lugar a mayores rutinas mecánicas que acaban por abducirnos en unos trajes que no somos nosotros. Y solo si lo reconocemos.....saldremos de ellos.
Con ilusión, ganas, constancia y la humildad suficiente como para reconocerlo, es posible dejar a un lado la tela de araña de nuestras obsesiones maniacas y VIVIR.
¿Serás capaz de apuntar en una lista al menos 3 de ellas y superarlas?
¡SEGURO QUE SI!
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